NTE
S★★★★★Psyche#1039

Fadia

Lilith

SupervivenciaRedirección de daño

Un miembro peligroso pero fascinante de DTE, que refleja los impredecibles criterios de contratación de la directora.

Fadia
Lugar habitual
Agencia de Control de Anomalías, DTE-4
Cumpleaños
31 de octubre
Desbloqueo (nivel del adventurer)
4
Despertares máximos
6
Arma por defecto
None

Dossier

Información

Una de los miembros de DTE-4 de la Agencia de Control de Anomalías solía ser una criminal. En cuanto al crimen que la llevó a la legendaria Isla Ghroth… no fue nada muy grave, solo un pequeño gesto inocente que puso a algunos a dormir para siempre. "Renacer y reencarnar sin fin, todo lleva hacia el agujero negro de la nada". Mientras se enrollaba el cabello en el dedo, sonreía con ojos resplandecientes. "Simplemente seguí sus deseos y llevé a esos fiesteros al paraíso que habían anhelado toda su vida". Como prisionera indultada, el Escuadrón 4 la trata como a cualquier otra persona. Salvo por el hombre con cara de perro, quien aparenta calma pero sus ojos muestran cautela. ¿Quizá porque hace unos meses era una oficial de escolta y criminal buscada? De todos modos, piensa que su nuevo empleo está bastante bien. Pelea con todo su corazón, deja que el peligro estimule su mente y que el dolor estremezca su cuerpo… La violencia surge del exceso de lujos en la vida. ¿Qué persona no se volvería adicta a degustarlo? No sabe por qué esa mujer extraña la sacó de la isla, pero no importa. A fin de cuentas, no tenía adónde más ir. El lugar donde alguna vez se arrodilló y confió su fe había sido cerrado hacía mucho. ¡Cualquiera que vea ese páramo arruinado se reiría a carcajadas! Solo un par de ojos plateados conocidos la siguen mirando, misericordiosos, generosos, llenos de deseo… lo percibe. "Ve y desata el infierno, Fadia. Seguro encontrarás algo interesante". ¿Un farsante, un perro y una mocosa? Fadia entrecerró los ojos. Muy bien… descubriré ese "algo interesante".

Lirnia

Fadia Lirnia era hija única de un linaje político: una niña rica y precoz, un ave atrapada en una jaula de oro. Desde su nacimiento, lo primero que aprendió bajo la atenta mirada de todos fue a ocultar sus deseos. Todo se vino abajo cuando sus padres, su familia y su mundo fueron destruidos en ese arranque inconsciente… Dejó de ser una Lirnia, y ya no tenía por qué serlo. Así que se otorgó un nuevo nombre: Fadia DD. Deseo y Destrucción.

Sendero espiral

Renacer y reencarnar sin fin, todo lleva hacia al agujero negro de la nada. La vida sigue un camino en espiral, perfectamente equilibrado, rodeando cada anillo hasta que finalmente alcanza… ¿el paraíso de los dioses antiguos? Shh. Pórtate bien, no lo pienses demasiado.

Adicción al dolor

Fadia aprendió por su cuenta a manipular el dolor con la misma facilidad con la que trata a esos tontos obsesionados con el dinero y el poder. Se araña la piel y luego hace que el dolor recorra todo su cuerpo mientras busca algún tipo de equilibrio… la fuerza medida a la perfección. Allí halló una calma adictiva. Muchos carecen de la habilidad de conectar con sus emociones y terminan refugiándose en cosas llamativas y adictivas. Dolor extremo y placer alternados… ese es el secreto que hace que sea imposible detenerse. Siente lástima por esa gente, igual que siente lástima por sí misma. "Pobres criaturas, solo pueden confiar en su deseo. Continúen, desahóguense, lloren, caigan. Tomen lo que desean, como un bebé que exige la leche de su madre".

Deseo

La supervivencia humana siempre carga con contradicciones opuestas, por ejemplo: tabú y transgresión, reproducción y muerte, asesinato y sacrificio, lo sagrado y lo profano. En este mundo materialista, caótico y vulgar, solo la lujuria acepta todo lo que hay en las personas. Es capaz de aceptar cada una de sus facetas: las desinteresadas, las feas, las tontas, las alegres. Sujeta su mano y acógela con fuerza. Siente la devoción llena de agradecimiento que se oculta bajo esa orgullosa fachada sin sentido… Percibe cómo el deseo interminable y ardiente se retuerce en el interior de esa devoción.

Robin

Un petirrojo contempla la lejanía en silencio. La niña de doce años quedó fascinada por las plumas naranja y rojas en el pecho del pájaro, siguió la bifurcación del camino y se desvió de su rumbo original por primera vez. Más tarde, lo vio de nuevo en mente adolorida y confusa. Con dificultad, intenta extender su mano con gran esfuerzo… Si tan solo pudiera tocar la punta de una pluma… Un petirrojo contempla la lejanía en silencio.