NTE
S★★★★★Lakshana#1025

Hathor

Pacto de errante

DañoDPS de ráfaga

Una courier eficiente que disfruta elaborar planes completos y cumplirlos al pie de la letra.

HP14.678
ATK563
DEF811
Hathor
Lugar habitual
Sterry Express
Cumpleaños
29 de agosto
Despertares máximos
6
Arma por defecto
None

Stats máximos

Valores a nivel 80 con ascensión completa

HP

14.678

ATK

563

DEF

811

Dossier

Información

Después de un día ajetreado, Hathor regresó al Sterry, donde el bullicio y la energía del lugar eran evidentes. La mentora presentó a los dos nuevos integrantes de Sterry: Haniel e Illica. Hathor no pensó nada en particular sobre su llegada y se limitó a asentir con la cabeza. Ya estaba habituada a seguir los planes de la mentora. Si tuviera que evaluar ahora sus impresiones de aquel primer encuentro, sería breve: Muy enérgicas. Excelentes mensajeras. Sin embargo, durante los días siguientes, Hathor fue dándose cuenta de que la relación entre los cinco no avanzaba tan bien como esperaba. La mentora y Jenson, que la conocían bien, podían leer sus verdaderos pensamientos en su expresión y sus gestos sin palabras y entendían que no pretendía comportarse de forma fría. Las dos recién llegadas no parecían entenderlo. Tal vez se debía a su actitud fría, pero siempre actuaban con cautela por instinto, lo que contrastaba con su comportamiento animado frente a la mentora. Justo cuando Hathor se preguntaba cómo explicarles que simplemente no era buena socializando, una charla oportuna con la mentora cambió las cosas. Se le asignó una tarea que le correspondía únicamente a ella: pasar tiempo con Haniel e Illica para comprender la vida de los jóvenes de hoy en día. Era una tarea con instrucciones claras que le permitió dejar atrás la vacilación. Sin embargo, cuando se vio frente a ellas, tomar la iniciativa para hablar resultó mucho más difícil de lo que había imaginado. Hathor había practicado en su mente diversas maneras de iniciar la conversación e incluso tenía listos varios planes de respaldo para enfrentar los silencios incómodos. Es así que, durante una inusual sesión de charla, preguntó con cautela sobre sus pasatiempos diarios, pero las respuestas que recibió se desviaron por completo de lo que esperaba: "¡Obviamente es ver el mejor manga de este siglo: 'Gen Z'!" "¡Comprar mercancía, asistir a eventos, analizar la historia con otros fans en Bagel, convenciones, shows en vivo y wotagei!" "Avances de anime de temporada, fanarts, episodios nuevos cada semana… ¡no nos perdemos ni uno solo!" Frente al torrente de sugerencias entusiastas de Haniel, Hathor se quedó visiblemente perpleja: ¿Qué es wotagei?, ¿qué es un "anime"? Justo cuando Hathor estaba a punto de interrumpir y darse un respiro mental, vio a Illica y se dio cuenta que esperaba con entusiasmo para unirse a la conversación. Guardó silencio por un instante y contuvo las palabras que casi salen de su boca. Si les gusta tanto hablar del tema… escuchar un poco más no haría daño.

Estación de entrega de alta eficiencia

En los inicios del Sterry, solo había tres personas. Aunque eran pocos, cada uno tenía tareas bien definidas. La mentora, especialista en las debilidades humanas, frecuentaba los círculos sociales. Jenson, por su parte, con su lenguaje impecable y su cuidado extremo por las normas, conseguía romper bloqueos en negociaciones con solo unas pocas palabras. Su talento lo hacía ideal para las negociaciones de cooperación comercial. Sin embargo, de principio a fin, Hathor siempre mantuvo cierta reserva hacia Jenson. Sus instintos agudos, afinados tras años de entrenamiento, le susurraban que ese hombre no era tan recto como aparentaba. Aun con esas dudas, la buena dinámica entre la mentora y él dejaba claro que Jenson por ahora, era alguien en quien se podía confiar. En cuanto a la responsabilidad de llevar los paquetes, la asumió Hathor, quien se había unido al final. La courier de élite de Sterry, una motociclista ruda y de pocas palabras que es la primera opción para misiones urgentes de entrega. Objetos comunes, objetos frágiles o paquetes de anomalías: todos llegaban a su destino a tiempo, seguros y sin un rasguño gracias al rugido de su motocicleta. Según estadísticas incompletas, su récord en un solo día fueron 200 entregas normales y 11 contenedores de anomalías, además de apoyar como Cazanomalías para contener 2 anomalías de Clase III. Una verdadera máquina de entregaxs incansable: fría, implacable y precisa. La misma Hathor no había notado que ese ritmo era excesivo y que lo había mantenido por demasiado tiempo. Fue en el momento en que regresó y descubrió el inesperado bullicio en la tienda, con la mentora saludándola con una sonrisa y presentándole a los nuevos miembros de Sterry, que tomó conciencia de la fatiga que este trabajo de entregas le había causado.

Regalo de bienvenida

La llave de la motocicleta Regalia está hecha con una carcasa metálica aerodinámica y bordes pulidos con cuidado. Los bordes de la llave están un poco gastados y tienen con reflejos brillantes que revelan años de uso. Estas marcas de desgaste solo aparecen si quien la usa puede moverla con precisión, de manera limpia y sin ejercer fuerza innecesaria. Se necesitan cientos, miles de movimientos idénticos para alcanzar un equilibrio tan perfecto. Cuando se queda sola, de vez en cuando hace girar la llave una vez, con un clic suave. A Hathor no le agrada el ruido innecesario, pero este sonido es uno que nunca ha querido silenciar. En una noche serena pero con cierta inquietud, su mentora le entregó en silencio un amable regalo de bienvenida, lo que fue un gesto que con el tiempo se convirtió en un hábito muy arraigado en su corazón. Lo que verdaderamente fascina luego es ese instante en que el motor ruge y marca el ritmo: las misiones llegan y luego se completan.

Recomendaciones de entrega de courier de élite

"Fuertes lluvias con zonas inundadas de profundidad incierta. En estas situaciones, lo mejor es tomar un desvío y evitar riesgos." "Hethereau se encuentra en plena hora punta, por lo que hay una alta probabilidad de congestión en el próximo cruce. Por suerte, la ubicación no queda lejos, así que ir a pie sería lo más eficiente." "Cuando el camino presenta irregularidades, lo mejor es cambiar a neumáticos antideslizantes. Al pasar por grava, es necesario mover tu centro de gravedad con rapidez para no perder el equilibrio." "NLas entregas nocturnas requieren atención constante. Revisa los puntos ciegos y continúa únicamente si es seguro."

"Inmersión en el mundo de anime"

Para entender a fondo la cultura anime, Hathor decidió tomárselo como un desafío: aprender de Haniel y sumergirse en "Gen Z". Hathor no seguía el típico ritual de ver anime: no organizaba figurines y acrílicos en círculos mágicos, no presionaba "invocar" en la tablet de Cubox Technologies ni recitaba hechizos para bendecir una maratón de 24 episodios (algo que Haniel tampoco hacía). En lugar de eso, en momentos previamente establecidos, tomaba su cuaderno de 1000 páginas para anotar todas las dudas que surgían mientras veía, y al terminar cada episodio escribía una reseña analizando los puntos clave de la trama, la dinámica de los comentarios, las relaciones entre personajes y mucho más. Jamás se saltaba episodios ni aceleraba la reproducción, y categorizaba cuidadosamente los estilos personales de los directores, guionistas y animadores principales. Tras varios días de estudio, durante sus conversaciones con Haniel, Hathor podía señalar con exactitud en qué episodio aparecía cada personaje y cómo reaccionaban los espectadores en internet a cada escena. Cuando Haniel le preguntó asombrada cómo lo había logrado, Hathor explicó con franqueza su método para "sumergirse en un anime" y, bajo la mirada atónita de Haniel, se preguntó en silencio: ¿Quizás debería haberme esforzado aún más?

Fuera de misión

Un día, después de completar sus misiones de entrega, Hathor iba en su motocicleta como de costumbre mientras aceleraba por la carretera. Quizás había visto demasiado anime últimamente, pero el enorme cartel publicitario de "Gen Z" llamó su atención. La mercancía de edición limitada que se mostraba en la imagen promocional era un concepto que Hathor había escuchado mucho últimamente y ya le resultaba bastante familiar. Estos artículos solo podían comprarse mediante canales presenciales limitados, como convenciones, tiendas o cafés exclusivos. Justo coincidía que cerca estaba la tienda de la que Haniel llevaba hablando desde hacía tiempo, y por alguna razón, Hathor sintió ganas de probar suerte. La expresión "probar suerte" no debería existir en el vocabulario de alguien habituada a operaciones de precisión. Desde que entró al mundo del anime, Hathor había empezado poco a poco a aceptar ciertas cosas de la vida que tenían un toque de "aleatoriedad": El azar de los gacha, las charlas diarias y fragmentadas sobre animes nuevos con sus dos compañeras fans, la aparición inesperada de términos nuevos, la "seudoaleatoriedad" de conseguir o no la mercancía limitada del evento y así sucesivamente… Ese día también trajo un evento inesperado: la decisión espontánea de desviarse a una tienda de mercancía limitada después de terminar las entregas para "probar suerte" y ver si alcanzaba algún producto exclusivo…. Lo siguiente sería darle un regalo inesperado a ese par de avecillas nocturnas… Hathor solía mantenerse tensa, quizá por la memoria muscular de sus primeras entregas de alta intensidad o por la disciplina profesional de seguir cada plan al pie de la letra. Además, mantenía una reserva constante hacia su esper desde aquella vez que perdió el control. Desde que empezó a aprender sobre la "vida juvenil moderna" gracias a esas dos, algo llamado "aleatoriedad" empezó a arraigarse en su interior. Como fijarse en el cartel publicitario de hoy, desviarse a una tienda de mercancía o guardar en su bolsa un regalo que no aparecía en su lista de misiones. Nunca había percibido con tanta claridad que se había mantenido muy tensa por demasiado tiempo, hasta el punto de olvidar que en realidad vivía en una ciudad llena de vitalidad y calidez humana.