NTE
S★★★★★Incantation#1023

Baicang

Veredicto y otoño

DañoDPS principalDaño en el tiempo

Conocido por todos como el "capitán menos capitán" de DTE-4.

HP15.234
ATK563
DEF734
Baicang
Lugar habitual
Agencia de Control de Anomalías, DTE-4
Cumpleaños
23 de noviembre
Desbloqueo (nivel del adventurer)
4
Despertares máximos
6
Arma por defecto
None

Stats máximos

Valores a nivel 80 con ascensión completa

HP

15.234

ATK

563

DEF

734

Dossier

Información

Capitán del Escuadrón 4 del DTE en la Agencia de Control de Anomalías. Baicang: despreocupado, irreverente, brutalmente sincero, maestro en evadir el las responsabilidades y una fuente de problemas inagotable. En un cierto foro interno secreto de la Agencia, arde un debate: "¿Quién es el capitán que menos parece capitán de todo el DTE?". "¿¿Soy el único que piensa que el Capitán Baicang del Escuadrón 4 tiene un sentido del humor retorcido??". "No lo "pienses", estás en lo correcto. Todas las noches me acuesto con la certeza de que mañana me hará alguna broma en el trabajo. No tienes idea de lo insoportables que son esos pensamientos." "Igual yo. Y si le reclamas, te responde con esa sonrisa… rayos, me hierve la sangre." … Aunque, la verdad, es bastante gracioso. Sin el más mínimo remordimiento por sus payasadas, Baicang aparece para dar "me gusta" y guardar cada comentario con esa sonrisa. Hay todo tipo de rumores sobre el capitán del Escuadrón 4. Como: "que esa trenza blanca y plateada es el aviso de la Muerte"; "que disfruta escudándose detrás de su equipo fingiendo debilidad, aunque en realidad evalúa la fuerza del oponente y planea contraataques"; "que cuando se le necesita dice presente sin necesidad de alardear sobre su poder"; "adora todo tipo de pastas, especialmente la italiana, pero parte los espaguetis por la mitad antes de meterlos en la olla (imperdonable)." Todos estos rumores son básicamente ciertos, confirmados por los miembros más cercanos de su equipo. Sin embargo, su historia oculta un pasado del que prefiere no hablar. De ser un hijo no deseado de una familia secundaria a entrar voluntariamente en la casa principal para desarrollar su Habilidad esper, el chico se fue dejando llevar hacia lo que él veía como un "abismo" hermoso. Desde temprano conoció la fragilidad de la existencia: Frágil como una pluma. Algo que podía arrebatar con el simple hecho de "hablar". Durante mucho tiempo dejó de decir palabra alguna, tal vez para redimirse, tal vez solo por temor. Como una hoja solitaria, desprendida y dando vueltas en el vacío, hasta que alguien importante la recogió… y eso se convirtió en su refugio. ¿Las palabras son una maldición o una plegaria? Puede acabar con una vida en un instante, pero no puede salvar nada. Por eso su única opción es continuar. Estación tras estación, las hojas de otoño se amargan en un último suspiro antes de soltarse, aunque se resisten a dejar la rama. En la paleta de los cinco colores, el blanco es el color del otoño y está vinculado a la Tierra. "Baicang" significa "Otoño".

Heredero de la rama familiar

Las familias secundarias no eran muy apreciadas. Desde niño, Baicang aprendió a agachar la cabeza en señal de obediencia y a mostrar debilidad en los momentos adecuados. ¿Pero eso realmente bastaba? No quería seguir inclinándose ni soportar las burlas de los hijos de la familia principal. En medio de ese silencio mortal, podía escuchar los lamentos de sus parientes y su codicia de poder. La salud de su madre era delicada. Cuando le dolían las articulaciones, fruncía el ceño y soportaba el dolor en silencio. Lo único que podía hacer era usar su débil habilidad esper para modificar la capa más superficial de piel alrededor de sus articulaciones y hacerla más suave y cálida. "Si tan solo fuera más fuerte. Así podría proteger a todos". Tras descubrir la única forma de volverse más fuerte, el niño tomó su decisión, empacó rápidamente sus cosas y se mudó a la casa principal.

Maldiciones y oraciones

La vida se desvanece con ligereza bajo el efecto de sus palabras, como si fuera un sueño. ¿Será él también un prisionero de ese sueño? Cegado por su deseo de un ideal de fortaleza, se vio obligado a repetir esta agonía una y otra vez. Podía ver su propio rostro reflejado en sus pupilas… ¿Por qué ese joven mostraba una expresión tan triste y confundida? Por largo tiempo, no volvió a pronunciar palabra alguna. Tenía la certeza de que las palabras eran una maldición. No fue hasta que conoció a su maestra que comprendió que, incluso sin las habilidades Esper, las palabras seguían teniendo poder. A veces, una frase corta podía desatar las dificultades y problemas que alguien había arrastrado durante años. "¿A dónde lleva el abismo? Solo lo sabrás si saltas". Es así que dejó a un lado su temor y saltó al abismo entre maldiciones y plegarias.

Renacimiento

Al igual que un recién nacido, al principio solo podía pronunciar unas pocas palabras y luego comenzó a formar oraciones. En un contraste total con el silencio gradual de años atrás, comenzó a llorar, reír y gritar. Se deleitaba sintiendo las vibraciones en su garganta. Se moldearía a sí mismo a través del sonido. Las palabras eran su maldición insistente, su bendición, su poder y el destino que debía cargar. Cuando recuperó por completo el control sobre las palabras es que alcanzó un auténtico renacimiento.

A la luz de esta luna

En términos generales, el té de la tarde de la Agencia es bueno, aunque los nuevos bollos de arroz podrían mejorar. Ahora puede hablar con claridad y tal vez incluso habla demasiado. Al meditarlo, señala a su maestra como responsable de ello. Últimamente las cosas con sus compañeros parecen distintas: a veces tiene la sensación de que realmente lo comprenden. Hace tiempo que no ve a su compañero cazador y se pregunta cómo estará. Con respecto a ese anillo, siempre supo que solo era sugestión psicológica… Sin embargo, terminó sin poder pronunciar palabra, igual que cuando se conocieron por primera vez. Frente a la tumba, el "niño mudo" alzó con delicadeza la bebida que sostenía. Por esta luz de luna, maestra.

Línea de meta

A veces, casi siente que lleva la misma vida que cualquier oficinista común. Pero las pesadillas siempre lo despiertan por la noche. ¿Logrará alcanzar el destino que ha imaginado? Hasta que todo salga a la luz, hasta que la tragedia no vuelva a repetirse, hasta que se enmienden todos los errores… Si tan solo pudiera partir sin arrepentirse de nada…